¿Qué pasa si dejo de pagar el seguro de decesos?
Tener un seguro de decesos supone mantener el pago de las cuotas acordadas para conservar las coberturas incluidas en la póliza. Sin embargo, pueden surgir situaciones económicas imprevistas, un cambio en las circunstancias personales o simplemente dudas sobre si merece la pena continuar con el seguro.
En estos casos es importante no confundir dejar de pagar un recibo de manera puntual con cancelar definitivamente el seguro de decesos. Las consecuencias pueden ser diferentes y, antes de devolver un recibo o dejar de abonar las cuotas, conviene conocer qué establece nuestra póliza y contactar con la aseguradora.
A continuación, explicamos qué puede ocurrir cuando se deja de pagar un seguro de decesos y qué aspectos deberíamos valorar antes de tomar una decisión.
¿Qué ocurre si no pago una cuota del seguro de decesos?
El pago de la prima es una de las obligaciones del tomador del seguro. La Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, establece además diferentes consecuencias dependiendo de si el impago afecta a la primera prima o a una de las primas posteriores.
Cuando hablamos de una póliza que lleva un tiempo contratada y se deja de pagar una de las cuotas posteriores, la cobertura no necesariamente desaparece el mismo día en que vence el recibo.
Con carácter general, la Ley de Contrato de Seguro establece que, si no se paga una de las primas sucesivas, la cobertura queda suspendida un mes después de la fecha de vencimiento. Si la aseguradora no reclama el pago en los seis meses siguientes al vencimiento, el contrato se considera extinguido.
Por este motivo, ante un recibo devuelto o un problema puntual con el pago, lo recomendable es contactar cuanto antes con la entidad y comprobar la situación concreta de la póliza.
Un impago puntual no es lo mismo que querer cancelar el seguro
Puede ocurrir que un recibo no se pague por motivos que nada tienen que ver con la intención de abandonar el seguro:
- Cambio de cuenta bancaria.
- Falta puntual de saldo.
- Error en la domiciliación.
- Caducidad o modificación de los datos de pago.
- Problemas administrativos.
- Una dificultad económica temporal.
En estos casos, dejar pasar el tiempo puede generar un problema innecesario.
Si hemos detectado que una cuota no se ha abonado correctamente, lo más conveniente es contactar con la aseguradora y preguntar cómo regularizar el pago.
La propia Ley contempla la posibilidad de recuperar la cobertura mientras el contrato no haya sido resuelto o extinguido. Una vez abonada la prima pendiente, la cobertura vuelve a producir efectos a las 24 horas del día en que se realiza el pago.
¿Qué pasa si dejo de pagar definitivamente?
La situación cambia si la decisión consiste en dejar de abonar las cuotas de manera permanente.
No pagar los recibos no debería utilizarse como método para solicitar la baja de una póliza. Si queremos cancelar nuestro seguro, lo adecuado es consultar las condiciones del contrato y comunicar nuestra decisión correctamente a la aseguradora.
La Ley de Contrato de Seguro establece, con carácter general, que el tomador puede oponerse a la prórroga mediante una comunicación escrita realizada con al menos un mes de antelación respecto a la conclusión del periodo de seguro en curso.
Por ello, devolver simplemente los recibos puede llevar a una situación diferente de la que pretendíamos conseguir.
Antes de tomar una decisión conviene revisar cuándo vence nuestra póliza, cómo debe comunicarse la baja y cuáles son las condiciones específicas que hemos contratado.
Si tienes dudas sobre alguno de estos conceptos, puedes consultar nuestra guía rápida para entender tu póliza de seguro de decesos, donde explicamos los principales elementos que podemos encontrar en este tipo de contrato.
¿Puedo perder la cobertura si dejo de pagar?
Sí. El impago puede terminar provocando la suspensión de la cobertura y, posteriormente, la extinción del contrato en los supuestos establecidos legalmente.
Esto resulta especialmente importante en un seguro de decesos porque su finalidad es disponer de determinados servicios y asistencia cuando se produce el fallecimiento del asegurado.
Mientras una póliza se encuentra correctamente en vigor, puede contemplar servicios funerarios y otras prestaciones según las condiciones contratadas. En Sanen Mutua, por ejemplo, las pólizas pueden incorporar servicios relacionados con el funeral, determinadas gestiones administrativas y otras asistencias dependiendo de la modalidad correspondiente.
Dejar de pagar sin conocer las consecuencias puede hacer que descubramos demasiado tarde que la situación de la póliza ha cambiado.
¿Qué ocurre con la antigüedad si cancelo el seguro?
La antigüedad puede ser otro de los aspectos que conviene valorar antes de abandonar una póliza que llevamos manteniendo durante años.
Cancelar un seguro y contratar posteriormente uno nuevo no debe entenderse automáticamente como una continuación del contrato anterior. Las condiciones de una nueva contratación dependerán de la póliza y de la entidad correspondiente.
Por eso, antes de cancelar es recomendable comprobar qué supone perder el contrato existente y cuáles serían las condiciones si en el futuro quisiéramos volver a asegurarnos.
En nuestro artículo sobre qué es la antigüedad en un seguro de decesos y cuáles son sus beneficios explicamos con mayor detalle por qué este aspecto puede ser relevante para una persona que lleva años asegurada.
¿Qué hacer si ya he dejado de pagar el seguro?
Si has detectado uno o varios recibos pendientes, lo primero es averiguar en qué situación se encuentra actualmente la póliza.
Es recomendable seguir estos pasos:
- Contactar con la aseguradora.
- Comprobar cuál fue la fecha de vencimiento de la cuota pendiente.
- Preguntar si la póliza continúa en vigor, está suspendida o se ha extinguido.
- Consultar si es posible regularizar las cuotas pendientes.
- Confirmar cuándo volverían a estar activas las coberturas.
- Solicitar la información por escrito cuando sea necesario.
No conviene asumir que la póliza continúa activa simplemente porque no hemos recibido nuevas comunicaciones, ni tampoco dar por hecho que está definitivamente cancelada porque se haya devuelto un recibo.
Antes de cancelar, revisa por qué quieres dejar de pagar
Muchas veces la decisión de cancelar un seguro surge porque queremos reducir gastos. Si este es el motivo, antes de hacerlo puede ser interesante revisar exactamente qué estamos pagando y qué incluye nuestra póliza.
Cuando analizamos la cuota del seguro de decesos en Madrid, no deberíamos fijarnos únicamente en su importe. También hay que valorar las coberturas, servicios, modalidad contratada y condiciones de la póliza.
Puede que existan alternativas que se adapten mejor a nuestra situación actual sin necesidad de tomar una decisión precipitada.
También puedes consultar las ventajas de contratar un seguro de decesos para conocer los servicios y aspectos que conviene valorar antes de decidir si mantener o cancelar la póliza.
No dejes de pagar sin consultar antes tu póliza
Un recibo devuelto puede solucionarse si se actúa a tiempo, mientras que dejar de pagar de forma continuada puede terminar afectando a las coberturas y a la propia continuidad del contrato.
Por eso, si tienes dificultades para afrontar una cuota o estás planteándote cancelar tu seguro de decesos, contactar primero con la aseguradora es la opción más recomendable. Así podrás conocer exactamente tu situación, estudiar las alternativas disponibles y tomar una decisión con toda la información.
En Sanen Mutua apostamos por una atención cercana y personalizada para que nuestros mutualistas puedan resolver sus dudas sobre su póliza, sus cuotas y las coberturas contratadas antes de tomar cualquier decisión.
